
Nuestro joven y brillante científico, Niño Mecanismo, gusta de realizar dibujos de estudios anatómicos de los seres que habitan su laboratorio, y eso que el trabajo de creación robótica le deja más bien pocos ratos de esparcimiento… Mas, valiente como es él, sabe afrontar los deberes sagrados del Saber con entusiasmo y firmeza, encontrando diversión en el estudio, su cruzada diaria por la ciencia. El dibujo de hoy, por ejemplo, nos muestra con todo lujo de detalles al bichito roba-piezas. Un curioso ser, que como su propio nombre indica, roba piezas de las cadenas de montaje de la factoría de nuestro infante promesa de la cibernética. Según nos relata el propio artista, a él no le molestan estos pequeños hurtos, más bien le halagan, ya que, el único motivo vital de estas criaturas es la de ayudarlo en la realización de nuevos prototipos, cosa que nunca llega a ocurrir, pues a pesar del tenaz empeño que ponen en estos menesteres, estas especies de musarañas bermejas, son incapaces de llevar a buen fin sus esfuerzos, sin duda debido a la total falta de la planificación y técnica, del todo necesarias para estas artes automáticas. De todos modos y a pesar de los cómicos intentos de estos espontáneos ayudeantes, Niño Mecanismo jamás se ha burlado de ellos. Burlarse de los demás esta mal. Actitud que ennoblece a nuestro protagonista aún más si cabe.
En definitiva, estos bichitos crean algo de desorden en sus incursiones nocturnas de abastecimiento, pero algo sin importancia, recordemos al lector, que el laboratorio dispone de un cuerpo de eficientes robots de mantenimiento-limpiadores… Y así cualquiera se permite estos caprichos zoológicos en su laboratorio o lugar de estudio.
¡Bravo, Niño Obrero, no te has salido del dibujo al colorear!
Últimos comentarios