En realidad, la existencia del ser de los guiños sólo puede ser vislumbrada mediante planteamientos puramente teóricos. En concreto, en el vacío variable resultante tras aplicar los cálculos para discernir la curva electrolumínica en las Ondas Faradhormin (en los valores de desfase comprendidos entre 53 KdH y 5 MdH). El primero en advertir esta hipotética nueva forma de vida, fue el Dr. C. Graham, discípulo destacado del Dr. Tobias Faradd-Dhormin. En su artículo “Consideraciones Teóricas en las Frecuencias de Desfase en las Ondas de Faradhormin” publicado en la revista científica internacional “Faucault Pendulum“en agosto de 1958, se logra explicar este defecto en los cálculos, mediante la presencia de un ser energético de vida intermitente, que interfiere en las vibraciones electrolumínicas con su oscilación vital. La teoría sobre la subsistencia frecuenciada del ser del Dr. C. Graham, tuvo desde el primer momento importantes detractores, que basaban sus críticas en la paradoja que nace al realizar los cálculos electrolumínicos de las ondas en condiciones térmicas de cero absoluto, incumpliéndose así el Principio de Indeterminación de Heisenberg. En la actualidad, los desfases que se observan en los cálculos de la curva, son interpretados bajo la Teoría de los Pulsos Contrarios, con la que se desecha la posibilidad de existencia de dicho ser.
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El blog asesino
¿Qué pasa con el blog? Repito sin espacios: ¿Quépasaconelblog?
Los blogs son animales que gustan de mirarse en el espejo mientras otros los miran. Podrían pasar a llamarse Narciso Estrella si quisieran. Pero el blog es basicamente otra cosa. Es un diario. Sus ancestros solían ser privados, podrían haberse llamado Onas y todos contentos. Pero el blog se mira a sí mismo y se gusta, y disfruta aún más cuando lo obserban. Esto ya lo dije antes, pero lo considero importante como para repetirlo. Es un animal al que le gusta retozar en las vanidades. Veo tutoriales con trucos para dar a conocer tu bitácora. En todos esos tutoriales tienes que invertir tu tiempo en la promoción, se requiere un esfuerzo piramidal que se retroalimenta del tiempo de otros. Todo un laberinto. ¿Qué ocurre entonces? Ocurre que ya no trabajas para ti. terminas trabajando para el blog. Ese animal ególatra y vacio. Sí. Sin contenido el blog está vacio, recordemos que el blog es tan sólo un contenedor de pensamientos.
Yo empecé con Puyahumana con la idea encontrar un pretexto para producir lo que a mi me gusta producir: los roscos de vino. Pero el blog huele bien y le salieron pinzas y ojos saltones, pero no patas ni ruedas, y pensé que quería pasear, y me dió tanta pena que viviera sin conocer mundo, que me lo puse en la espalda y lo llevé a pasear. Al principio tener que transportarlo no me importaba, pues él era yo y pesaba poco. Yo lo había engendrado, había salido de mi, lo sentía así: yo. Pero esta manera de sentirlo duró poco… Un día me dijo al oído que me quería, que no podía vivir sin mi, que era completamente mío. ¡Qué manera más sutil de dejar de ser yo! "soy tuyo, cariño", me dijo. Yo le regale entonces trajes con orificios para meter sus pinzas, lo engalané con plumas y piedras preciosas engarzadas en joyas de cartón y le enseñe a cantar en silencio. Qué dichoso me sentía de tener este nuevo amor… Cuando dormía me susurraba descripciones de paisajes exóticos, me embriagaba con historias inexistenetes de personajes y cosas que dormían en mi almohada y yo lo escuchaba feliz hasta quedar dormido. Entonces le creció una boca con dientes agudos como alfileres y me empezó a pedir de comer, y como yo sólo tengo derecho de un bocadillo a las cinco y cuarto de la tarde, acabé por compartirlo con él todos los días.
Entonces él empezó a engordar y yo a adelgazar. Y por la boca además de comer también eructaba improperios como si tuviera una tormenta gris en su voz. Y yo lo escusaba pues me daba pena que no pudiese andar. Le consentía demasiadas cosas pues presumía de conocerlo como se conoce a uno mismo y pensaba que corregiría su manera de actuar.
La Cabalgata de la Vencedora

Mitología sarmedia. La Cabalgata de la Vencedora es también conocida como la Cuarta Venida del Espíritu o el Tránsito de los Puros. Según la tradición selenítica, representa la entrada de las Doce Tribus de los Libres en la ciudad de Bahalurde, hecho que supone el fin de las Guerras Júricas entre sarmedios y juritas, así como la propia fundación del Imperio Sarmedio. La comitiva se describe encabezada por Laedra, diosa de los vientos y la belleza, la cual guía a los patriarcas de las tribus hasta las puertas de la última ciudad de la estirpe jurita. Posteriormente, en el bajo período selenítico, son añadidas además a la cabalgata, todos los seres de los cinco elementos, salvo excepción de los uhurdranos ciclópeos, criaturas de tierra y testaferros del rencor de los vencidos en batalla. La Cabalgata de la Vencedora tiene como símbolo una estrella de cinco puntas inscrita en un cuadrado.
Por ahí viene

Por ahí viene alegrando el suelo que pisa. Ahí la tenéis, airosa, contra el viento. Doce caballeros la escoltan en su gloria. Los más nobles de las doce casas. ¡Mírala! Saliendo pura de la música, deseada por la luz… ¡Vamos al camino en su encuentro! Quiero tenerla cerca… Es la más hermosa; con su sóla presencia florece la verdad de la evidencia. Vamos a su encuentro, no puedo estar lejos… Cuánta belleza transporta… Mira su boca, en esos labios habita la voz que sabe apaciguar demonios arcanos. Los que la escuchan nacen de nuevo regalados a la vida ¡Mirad!¡Qué maravilloso espectáculo! Cien tuargos de imponentes alas dibujan en el cielo piruetas de rubí. ¡Cuánta simetría en sus trayectorias! Y en el centro de este celeste caleidoscopio: Ella. El final de nuestras miradas. El corazón de nuestro amor… El aire que la rodea luce en mil puntos centelleantes, como un firmamento en suspensión; son los minúsculos dragones lucernarios de Laerdos, los primeros en conocerla, en acompañarla allá dónde fuera. Su interminable y dispar séquito honra su estela en el camino… Han venido todos… despampanantes peces coronados del Mar de Laconsis, habitantes santones de las grutas de la montaña flotante de Umbrómina, impredecibles saltadores de las sombras de Timosión, hipocampos esfinge de las rocas seleníticas, majestuosos azúrtigos transparentes, traviesos latiguillos de los desiertos de sal del Este, lámbrigos gigantescos, orgullosos taus, gusanos colosos de la Primera Judría, drunos, flotos, hofimíticos… Simplemente todos… completamente rendidos a su halo de ideal plenitud. Todos. Para dar lo mejor… Así la haremos más grande… es lo menos que podemos hacer.
Por ahí viene la Vencedora…
La serpiente calzada

La serpiente calzada, es un animal mitológico propio de la cultura arimisia. Es una bestia de 30000 codos de longitud, de piel pétrea; impenetrable en el lomo y panza, pero débil en el buche. Tradicionalmente se las ubicaba en la Cordillera del Timpleo, dónde se las hacía moradoras de fumarolas y cuevas abisales. Se la cree madre del viento cálido del este, parido, mientras dormita, de su aliento. Así mismo, la civilización tornírica la adoptó como deidad, cambiándole el nombre por Tmsea o La Que Siempre Mira, y convirtiéndola además en benefactora de marinos y curtidores de pieles. El símbolo con la que se le representa en ambas culturas, es el de una serpiente bicéfala enroscada, sin principio, ni fin.
Pajaros de barro

"… Después de esto, Jesús tomó el barro de los hoyos que había hecho y, a la vista de todos, fabricó doce pajarillos. Era el día del sábado, y había muchos niños con él. Y, como uno de los judíos hubiese visto lo que hacía, dijo a José: ¿No estás viendo al niño Jesús trabajar el sábado, lo que no está permitido? Ha hecho doce pajarillos con su herramienta. José reprendió a Jesús, diciéndole: ¿Por qué haces en sábado lo que no nos está permitido hacer? Pero Jesús, oyendo a José, batió sus manos y dijo a los pájaros: Volad. Y a esta orden volaron, y, mientras todos oían y miraban, él dijo a las aves: Id y volad por el mundo y por todo el universo, y vivid"
Apócrifo Pseudo-Mateo. Hacia el año 150 de nuestra era.
Escondidas en el ostracismo de la herejía, estas aves nacidas de las artes manuales de un niño y de simple anatomía, habitan las cuevas de santones eremitas, encandilando con sus cantos monótonos a estos místicos hombres en sus rezos, hasta profundos y hermosos trances.
El gato de la culpa

En las sombras vive un gato que se alimenta de las purulencias de las consciencias heridas de los hombres. Todos los que nos hemos defraudado alguna vez, hemos podido sentir los mordiscos en su almuerzo de nuestras almas. Este felino no se debe considerar perjudicial, ya que para evitar el dolor que producen sus dientes, intentamos a toda costa resarcirnos de nuestros errores; la costumbre a este dolor es nefasta, ya que produce falta de escrúpulos, principal causa de la necrosis espiritual, llegados a este punto, y al no ser gusto de su apetito, el gato deja de comer y el enfermo abandona su condición humana para transformarse en demonio terrestre. Una persona normal suele tener una docena de estos animales comiendo de sus miserias. Los santos no necesitan de los servicios de estos gatos, aunque si suelen disfrutar de su compañía para tomar té. No confundir el malestar anímico que producen las costumbres culinarias de este fabuloso animal, con los dañinos y dolorosos ataques de el cuco de los errores ajenos, la sanguijuela de alegría o el susurrador de las sombras.
Bichito de nada

El bichito de nada no nada nada, el bichito de nada no anda nada, el bichito de nada no vuela nada, el bichito de nada no bebe nada, el bichito de nada no come nada, el bichito de nada no busca nada, el bichito de nada no quiere nada, el bichito de nada no sueña nada, el bichito de nada no duerme nada, el bichito de nada no respira nada, el bichito de nada no está hecho de nada … El bichito de nada se extinguirá en cuanto termines de leer esta palabra.
Los mamelos

Encuentran pruebas de la existencia de una nueva especie con rasgos humanoides en el Pernanbuco brasileño
Fruto de los estudios realizados por Hermann Kaiser, doctor de la universidad de antropología de Berlín, se ha podido evidenciar la existencia de una nueva especie antropomórfica emparentada con el hombre. El pasado mes de marzo se presentó en Berlín a la comunidad científica internacional, causando gran asombro, el tratado "Morfologia y hábitos del Mamelo, el hombre topo". En éste encontramos las siguientes revelaciones: Estos humanoides comparten nuestra línea evolutiva, pero en cierto punto se separaron de ella alejándose de los espacios abiertos para adentrarse en las profundidades de la tierra.
Se trata de unos seres subterráneos, omnívoros, de extremidades cortas pero dotadas de enormes manos y pies, casi ciegos, de piel amoratada, cara hocicuda, y cubiertos por la espalda de una tupida capa de pelo. De hábitos furtivos, son casi imposible de ver, ya que salen a la superficie en raras ocasiones y siempre de noche.
Son bien conocidos por los indígenas, leyendas del lugar los describen como espíritus nocturnos de la tierra. Varios son los nombres que se le atribuyen: mamelo, parayalá, paparayá o ninho de terra. En realidad pocos fueron los privilegiados en ver uno, y el avistamiento era presagio de buenas cosechas. Pero gracias a los avances técnicos en el campo de la vigilancia, se les ha podido tomar diversas imágenes con cámaras ypsilon; sondear sus enmarañadas madrigueras con ecografías del subsuelo y escuchar sus sonidos mediante sofisticadas técnicas de resonancia magnéticas, acabando así para siempre con años de anquilosada superstición.
De este modo el dr. H. Kaiser destaca: "Nos encontramos ante un gran descubrimiento para la humanidad a todos los niveles, no descarto la posibilidad de la existencia de una civilización subterránea de estos parientes nuestros. Sea como fuere, los datos con los que hoy contamos sólo nos dejan ver la punta del enorme iceberg (…) no olvidemos que hablamos de seres inteligentes, capaces de vivir socialmente, comunicarse, sentir… Es necesario conocer a estos vecinos de abajo". Este optimismo derramado por el doctor Kaiser quizás sea fiel reflejo del entusiasmo que el Pentágono ha puesto en los estudios del doctor germano, financiando sus futuras investigaciones sobre el tema. El responsable del departamento científico del Pentágono, Richard Roberts, comenta: "No concibo la idea de haber estado compartiendo la tierra con otros seres inteligentes sin haberme presentado… Quién sabe, lo mismo son unos magníficos aliados, por no hablar de la gran ayuda que nos proporcionarían en el campo de la minería".
Los Habitables

En el planeta Pulido viven unos seres llamados los habitables. Los ejemplares adultos son de enormes dimensiones casi comparables a las gigantescas montañas de metal que dibujan la orografía del planeta.
La piel del habitable es porosa y de aspecto nacarado. Los poros son las entradas a una infinidad de túneles que recorren su interior como si de un hormiguero se tratase. Estas oquedades en realidad son su aparato digestivo, ya que se alimentan de las partículas de polvo suspendidas en el aire.
Los habitables se reproducen por fragmentación. Aunque se desconoce si estos fabulosos seres albergan la voluntad de tener descendencia, sí se podrían señalar diversas causas que hacen posible este fenómeno: la erosión producida en sus cuerpos por las habituales tormentas de arena; la aluminosis, que ataca a su estructura ósea; y el excesivo peso son las principales. De la parte separada del ente matriz podría nacer otro individuo, aunque es poco probable, ya que lo común es que resten como ruinas inertes. También se ignora el motivo que da vida a ciertos de estos desprendimientos.
Los habitables viven en simbiosis con los inquilinos, seres pequeños y prolíficos, permitiéndoles vivir en su interior a cambio de limpiar sus entrañas y de mantener alejados a los perforadores, diminutos parásitos que se alimentan de estos colosos. Un habitable sin inquilinos puede ser derruido completamente por una plaga de estos dañinos animales en pocos días.
Los habitables son muy longevos y rara vez se ven con otros de su misma especie. Por contra, los inquilinos, de corta vida, se agrupan en sociedades territoriales. Las disputas por los recursos naturales con inquilinos de otro anfitrión no son vistos con buenos ojos por sus receptores, que temiendo por su integridad física, huyen sirviéndose de multitud de extremidades dispuestas debajo de su cuerpo, moviéndose tan rápido y tan lejos, que los inquilinos son incapaces de volverlos a encontrar. A sabiendas de esto, los inquilinos intentan evitar los conflictos a toda costa.


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